martes, 25 de abril de 2017

Derecho Político - Comisión B6 (Martes)

Materia: Derecho Político - Año académico: 2017 - Período Lectivo: Primer Cuatrimestre - Comisión: B6 - Profesor Andrés Salvador 



MUY IMPORTANTE

Alumnos ausentes

Los Alumnos ausentes en la fecha serán examinados el día martes 02 de mayo a las 09:00 hs.

Alumnos que rindieron 

Todos los Alumnos que rindieron en el día de la fecha:

1. tienen clase el próximo martes 02 de mayo a las 10:15 hs

2. a la misma y tomando como caso el texto de Cesare Beccaria,  Dei delitti e delle pene = De los delitos y de las penas (1764)  deberán traer respondidas  (impresas en  hoja A4, Time New Roman 10, interlineado sencillo, margenes izquierdo-derecho superior-inferior 2 cm) las siguientes preguntas:

1) En que tipo de derecho se justifica el Poder

2) Cual es el estado de los hombres en la época anterior al contrato o pacto?

3) A que autor expresa el principio o pauta anterior y porque?

4) Cual es la causa que da motivo al contrato o pacto ?

5)  Si el conjunto de todas las porciones de libertad, sacrificadas al bien de cada uno, forma la soberanía de una nación (Origen de la penas)  a cual de las épocas que se distinguen en las sociedades políticas (Sieyes) pertenece el texto?

Nota En cada caso deberan responder tomando los conceptos teoricos del texto estudiado (Zimerman etc) y justificar la respuesta (salvo la pregunta 5) con los parrafos de Beccaria que estime pertinente indicado en cada caso  si el mismo pertenece a la  advertencia Al lector, la Introducción o a los capítulos 1.Origen de las penas  2. Derecho de castigar

miércoles, 19 de abril de 2017

Derecho Político - Comisión B6 (Martes)

Materia: Derecho Político - Año académico: 2017 - Período Lectivo: Primer Cuatrimestre - Comisión: B6 - Profesor Andrés Salvador 


MUY IMPORTANTE Primer Parcial martes 25 de abril a las 09:00 hs. Traer leídos e impresos para el examen los dos siguientes textos:



Cesare Beccaria, Dei delitti e delle pene = De los delitos y de las penas (1764)


AL LECTOR 

Algunos restos de leyes de un antiguo pueblo conquistador, hechas recopilar por un príncipe que hace doce siglos reinaba en Constantinopla, mezcladas después con ritos lombardos y envueltas en farragosos volúmenes de privados y oscuros intérpretes, forman aquella tradición de opiniones que en una gran parte de Europa tiene todavía el nombre de leyes; y es cosa tan común cuanto funesta ver en nuestros días que una opinión de Carpzovio, un uso antiguo señalado por Claro, un tormento sugerido con iracunda complacencia por Farinaccio, sean las leyes obedecidas con seguridad y satisfacción por aquellos que para regir las vidas y fortunas de los hombres deberían obrar llenos de temor y desconfianza. Estas leyes, heces de los siglos más bárbaros, se han examinado en este libro en la parte que corresponde al sistema criminal, y cuyos desórdenes se intenta exponer a los directores de la felicidad pública con un estilo que espanta al vulgo no iluminado e impaciente. La ingenua averiguación de la verdad, la independencia de las opiniones vulgares con que se ha escrito esta obra, son efecto del suave e iluminado gobierno bajo el cual vive el autor. Los grandes monarcas, los bienhechores de la humanidad que nos rigen, aman las verdades expuestas sin fanatismo por el oscuro filósofo, detestado solamente por quien (rechazado por la razón) se vuelca en la fuerza o en la industria; y los desórdenes presentes son, para quien bien examina todas las circunstancias, la sátira y zaherimiento de las edades pasadas, no de este siglo y de sus legisladores. 

Cualquiera que quisiere honrarme con su crítica, empiece pues por conocer bien el fin al que se dirige esta obra; fin que, conseguido, bien lejos de disminuir la legítima autoridad, serviría para aumentarla, si puede en los hombres más la razón que la fuerza, y si la dulzura y la humanidad la justifican a los ojos de todos. Las críticas mal entendidas que se han publicado contra este libro se fundan en confusas nociones y me obligan a interrumpir por un instante mis razonamientos para los sabios lectores, a fin de cerrar de una vez para siempre toda entrada a los errores de un tímido celo o a las calumnias de la maligna envidia. 

Tres son los manantiales de donde se derivan los principios morales y políticos reguladores de los hombres: la revelación, la ley natural y los pactos establecidos por la sociedad. No hay comparación entre la primera y las otras con relación a su fin principal, pero son semejantes en que conducen todas tres para la felicidad de esta vida mortal. Considerar las relaciones de la última, no es excluir las relaciones de las dos primeras; antes bien, al modo que éstas, sin embargo de ser divinas e inmutables, fueron depravadas de mil modos en los entendimientos de los hombres, admitiendo estos malamente religiones falsas y arbitrarias nociones de virtud y de vicio, así parece necesario examinar, separadamente de toda otra consideración, lo que nazca de las puras convenciones humanas o expresas o supuestas por la necesidad y utilidad común, idea en que toda secta y todo sistema de moral debe necesariamente convenir; y será siempre laudable empresa la que contribuyese a reducir aun los hombres más incrédulos y porfiados para que se conformen con los principios que los impelen a vivir en sociedad. Hay, pues, tres distintas clases de vicio y de virtud: religiosa, natural y política. Estas tres clases no deben jamás tener contradicción entre sí, pero no del mismo modo en todas las consecuencias y obligaciones que resultan de las otras. No todo lo que pide la revelación lo pide la ley natural, ni todo lo que ésta pide lo pide la pura ley social. Siendo importantísimo separar lo que resulta de los pactos tácitos o expresos de los hombres, porque los límites de aquella fuerza son tales que pueden ejercitarse legítimamente entre hombre y hombre sin una especial misión del Ser supremo. Así, pues, la idea de la virtud política puede sin defecto llamarse variable; la que resulta de la virtud natural sería siempre limpia y manifiesta, si las pasiones o la flaqueza de los hombres no la oscureciesen; pero la que dimana de la virtud religiosa es siempre una y constante porque revelada de Dios inmediatamente está conservada por él mismo. 

Sería, pues, un error atribuir a quien habla de convenciones sociales y de sus consecuencias principios contrarios a la ley natural o a la revelación porque no trata de éstas. Sería un error en quien hablando del estado de guerra antes del estado de sociedad lo tomase en el sentido hobbesiano, esto es, de ninguna razón ni obligación anterior, en vez de tomarlo por un hecho nacido de la corrupción de la naturaleza humana y de la falta de un establecimiento expreso. Sería un error imputar delito a un escritor que considera las emanaciones del pacto social por no admitirlas antes del pacto mismo. 

La justicia divina y la justicia natural son por su esencia inmutables y constantes, porque la relación entre dos mismos objetos es siempre la misma; pero la justicia humana, o sea política, no siendo más que una relación entre la acción y el vario estado de la sociedad, puede variar a proporción que se haga necesaria o útil a la misma sociedad aquella acción; ni se discierne bien sino resolviendo las complicadas y mudables relaciones de las combinaciones civiles. Pero si estos principios, esencialmente distintos, se confundieren no hay esperanza de raciocinar con fundamento en las materias públicas. A los teólogos pertenece establecer los confines de lo justo y de lo injusto, en la parte que mira la intrínseca malicia o bondad del acto; y al publicista determinar las relaciones de lo justo o injusto político, esto es, del daño o provecho de la sociedad. Ni un objeto puede perjudicar al otro, porque es manifiesto cuánto la verdad puramente política debe ceder a la inmutable virtud dimanada de Dios. 

Cualquiera, repito, que quisiere honrarme con su crítica, no empiece suponiendo en mí principios destruidores de la virtud o de la religión, pues tengo demostrado no son tales los míos y, así, en lugar de concluirme incrédulo o sedicioso, convénzame de mal lógico o de imprudente político; no se amotine por las proposiciones que sostengan el interés de la humanidad; hágame ver la inutilidad o daño político que pueda nacer de mis principios, y la ventaja de las prácticas recibidas. He dado un público testimonio de mi religión y de mi sumisión a mi soberano con la respuesta a las Note ed osservazioni; sería superfluo responder a otros escritos semejantes; pero quien escribiere con aquella decencia que tanto conviene a los hombres honestos y con aquellos conocimientos que me dispensen de probar los primeros principios de cualquiera clase que fueren, encontrará en mí no tanto un hombre que procura responder, cuanto un pacífico amante de la verdad. 

INTRODUCCIÓN 

Abandonan los hombres casi siempre las reglas más importantes a la prudencia de un momento, o a la discreción de aquellos cuyo interés consiste en oponerse a las leyes más próvidas; y así como del establecimiento de éstas resultarían universales ventajas, resistiendo al esfuerzo por donde pudieran convertirse en beneficio de pocos, así, de lo contrario, resulta en unos todo el poder y la felicidad, y en otros toda la flaqueza y la miseria. Las verdades más palpables desaparecen fácilmente por su simplicidad, sin llegar a ser comprendidas de los entendimientos comunes. No acostumbran éstos a discurrir sobre los objetos; por tradición, no por examen, reciben de una vez todas las impresiones, de modo que solo se mueven a reconocer y remediar el cúmulo de desórdenes que los oprime cuando han pasado por medio de mil errores en las cosas más esenciales a la vida y a la libertad, y cuando se han cansado de sufrir males sin número. 

Las historias nos enseñan que debiendo ser las leyes pactos considerados de hombres libres, han sido partos casuales de una necesidad pasajera; que debiendo ser dictadas por un desapasionado examinador de la naturaleza humana, han sido instrumento de las pasiones de pocos. La felicidad mayor colocada en el mayor número, debiera ser el punto a cuyo centro se dirigiesen las acciones de la muchedumbre. Dichosas, pues, aquellas pocas naciones que, sin esperar el tardo y alternativo movimiento de las combinaciones humanas, aceleraron con buenas leyes los pasos intermedios de un camino que guiase al bien, evitando de este modo que la extremidad de los males los forzase a ejecutarlo; y tengamos por digno de nuestro reconocimiento al filósofo que, desde lo oscuro y despreciado de su aposento, tuvo valor para arrojar entre la muchedumbre las primeras simientes de las verdades útiles, por tanto tiempo infructuosas. 

Conocemos ya las verdaderas relaciones entre el soberano y los súbditos, y la que tienen entre sí recíprocamente las naciones. El comercio animado a la vista de las verdades filosóficas, comunicadas por medio de la imprenta, ha encendido entre las mismas naciones una tácita guerra de industria, la más humana y más digna de hombres racionales. Estos son los frutos que se cogen a la luz de este siglo; pero muy pocos han examinado y combatido la crueldad de las penas y la irregularidad de los procedimientos criminales, parte de legislacion tan principal y tan descuidada en casi toda Europa. Poquísimos, subiendo a los principios generales, combatieron los errores acumulados de muchos siglos, sujetando a lo menos con aquella fuerza que tienen las verdades conocidas el demasiado libre ejercicio del poder mal dirigido, que tantos ejemplos de fría atrocidad nos presenta autorizados y repetidos. Y aun los gemidos de los infelices sacrificados a la cruel ignorancia y a la insensible indolencia, los bárbaros tormentos con pródiga e inútil severidad multiplicados por delitos o no probados o quiméricos, la suciedad y los horrores de una prisión, aumentados por el más cruel verdugo de los miserables que es la incertidumbre de su suerte, debieran mover aquella clase de magistrados que guía las opiniones de los entendimientos humanos. 

El inmortal presidente de Montesquieu ha pasado rápidamente sobre esta materia. La verdad indivisible me fuerza a seguir las trazas luminosas de este grande hombre, pero los ingenios contemplativos para quienes escribo sabrán distinguir mis pasos de los suyos. Dichoso yo si pudiese, como él, obtener las gracias secretas de los retirados pacíficos secuaces de la razón, y si pudiese inspirar aquella dulce conmoción con que las almas sensibles responden a quien sostiene los intereses de la humanidad. 

1 Origen de la penas 

Las leyes son las condiciones con que los hombres independientes y aíslados se unieron en sociedad, cansados de vivir en un continuo estado de guerra y de gozar una libertad que les era inútil en la incertidumbre de conservarla. Sacrificaron por eso una parte de ella para gozar la restante en segura tranquilidad. El conjunto de todas estas porciones de libertad, sacrificadas al bien de cada uno, forma la soberanía de una nación, y el soberano es su administrador y legítimo depositario. Pero no bastaba formar este depósito, era necesario también defenderlo de las usurpaciones privadas de cada hombre en particular. Procuran todos no solo quitar del depósito la porción propia, sino usurparse las ajenas. Para evitar estas usurpaciones se necesitaban motivos sensibles que fuesen bastantes a contener el ánimo despótico de cada hombre cuando quisiere sumergir las leyes de la sociedad en su caos antiguo. Estos motivos sensibles son las penas establecidas contra los infractores de aquellas leyes. Llámolos motivos sensibles porque la experiencia ha demostrado que la multitud no adopta principios estables de conducta ni se aleja de aquella innata general disolución, que en el universo físico y moral se observa, sino con motivos que inmediatamente hieran en los sentidos, y que de continuo se presenten al entendimiento para contrabalancear las fuertes impresiones de los ímpetus parciales que se oponen al bien universal: no habiendo tampoco bastado la elocuencia, las declamaciones y las verdades más sublimes para sujetar por mucho tiempo las pasiones excitadas con los sensibles incentivos de los objetos presentes. 

2 Derecho de castigar 

Toda pena, dice el gran Montesquieu, que no se deriva de la absoluta necesidad, es tiránica; proposición que puede hacerse más general de esta manera: todo acto de autoridad de hombre a hombre que no se derive de la absoluta necesidad, es tiránico. He aquí pues el fundamento del derecho del soberano a penar los delitos: la necesidad de defender el depósito de la salud pública de las particulares usurpaciones; y tanto más justas son las penas, cuanto es más sagrada e inviolable la seguridad y mayor la libertad que el soberano conserva a los súbditos. Consultemos el corazón humano y encontraremos en él los principios fundamentales del verdadero derecho que tiene el soberano para castigar los delitos, porque no debe esperarse ventaja durable de la política moral cuando no está fundada sobre los sentimientos indelebles del hombre. Cualquiera ley que se separe de éstas, encontrará siempre una resistencia opuesta que vence al fin; del mismo modo que una fuerza, aunque pequeña, siendo continuamente aplicada, vence cualquier violento impulso comunicado a un cuerpo. 

Ningún hombre ha dado gratuitamente parte de su libertad propia con solo la mira del bien público: esta quimera no existe sino en las novelas. Cada uno de nosotros querría, si fuese posible, que no le ligasen los pactos que ligan a los otros. Cualquier hombre se hace centro de todas las combinaciones del globo. 

La multiplicación del género humano, pequeña por sí misma, pero muy superior a los medios que la naturaleza estéril y abandonada ofrecía para satisfacer a las necesidades que se aumentaban cada vez más entre ellos, reunió los primeros salvajes. Estas primeras uniones formaron necesariamente otras para resistirlas, y así el estado de guerra se transfirió del individuo a las naciones. 

Fue, pues, la necesidad quien obligó a los hombres para ceder parte de su libertad propia: y es cierto que cada uno no quiere poner en el depósito público sino la porción más pequeña que sea posible, aquélla solo que baste a mover los hombres para que le defiendan. El agregado de todas estas peque- ñas porciones de libertad posibles forma el derecho de castigar: todo lo demás es abuso y no justicia; es hecho, no derecho. Obsérvese que la palabra derecho no es contradictoria de la palabra fuerza; antes bien aquélla es una modificación de ésta, cuya regla es la utilidad del mayor número. Y por justicia entiendo sólo el vínculo necesario para tener unidos los intereses particulares, sin el cual se reducirían al antiguo estado de insociabilidad. Todas las penas que sobrepasan la necesidad de conservar este vínculo son injustas por su naturaleza. También es necesario precaverse de no fijar en esta palabra justicia la idea de alguna cosa real, como de una fuerza física o de un ser existente; es solo una simple manera de concebir de los hombres: manera que influye infinitamente sobre la felicidad de cada uno. No entiendo tampoco por esta voz aquella diferente suerte de justicia que dimana de Dios, y que tiene sus inmediatas relaciones con las penas y recompensas eternas.

martes, 11 de abril de 2017

Derecho Político - Comisión B6 (Martes)

Materia: Derecho Político - Año académico: 2017 - Período Lectivo: Primer Cuatrimestre - Comisión: B6 - Profesor Andrés Salvador 


Texto clase del día ver Capitulo III, pp. 97-151Para la clase del 18/03 ver Zimerman, 2008: Capitulo IV, pp. 153-168 y Zimerman, 2008: Capitulo V, pp. 169-205.

Ver también en relación a las Teorías Jurídicas o Contractualistas (Zimerman, 2008: 86-95)Derecho Natural, Sociedad y Pacto 

Derecho Político - Comisión B5 (Lunes)

Materia: Derecho Político - Año académico: 2017 - Período Lectivo: Primer Cuatrimestre - Comisión: B5 - Profesor Titular Héctor J. Zimerman Profesor JTP Andrés Salvador 

Texto clase del día ver Zimerman, 2008: Capitulo IV, pp. 153-168  Para la clase del 17/03 ver Zimerman, 2008: Capitulo V, pp. 169-205 y Zimerman, 2008: Capitulo III, pp. 97-151.

La Soberania

Zimerman, 2008: Capitulo V, pp. 169-205. 

Noción inicial de la Soberania (169): Soberania:

1. Vias de abordaje: a. Evolución histórica b. Estudios doctrinarios

2. Teoría General del Estado: Cualidad del Poder = Poder Soberano = Estado moderno

3. Historia del concepto:

3.1 Antigüedad (170): Aristoteles - Autarquia
3.2 Edad Media
3.3 Modernidad: a. Bodin b. Hobbes c. Rousseau d. Sieyes
3.4 Teoría Política: Gierke

El concepto de Soberanía (176)

1. Critica al concepto de autarquia [Jellinek] (170)

2. Roma (170): a. Populos Romanus, b. Potestades y mandos: 1. Maiestas 2. Potestas 3. Imperium, c. Auctoritas: Emperador, d. Senado: Representante del Pueblo

3. Edad Media (171)

3.1 Imperio: Idea Universal de Imperio: a. Emperador, b. Otros poderes: 1. Civitates superiores non recognoscentes 2. Reinos interiores

La lucha frente a los poderes externos (171)

1. Poder Político:

1.1. Unidades: a. Reinos, b. Territorios
1.2 Limites: a. Interior: 1. Señores feudales, 2. Corporaciones, 3. Municipios; b. Exterior: 1. Idea de la Roma Imperial, 2. Papado.
1.3 Poderes en pugna: a. Iglesia, b. Imperio, c. Señores feudales, y d. Corporaciones.

2. Poderes exteriores (171)

2.1 Aspiración al Orden Universal (174): Teoría del Sacro Imperio Romano (174): a. Brazos (174): 1. Temporal: Imperio, y 2. Espiritual: Papado; b. Conflicto con la Iglesia (171): Teoría de las dos  Espadas (171-174).

2.2 Situación material (174): Estados Nacionales (174): Monarquía: 1. Francesa (174-175), b. Derecho Divino de los Reyes (175)

El conflicto  en el Orden interior (176): Orden interno (176)

1. Época feudal (176): a. Poder: 1. Poliarquia, 2. atomización; b. Proceso - Monarquia: 1. Francesa, 2. Inglesa.

2. Estado (176): a. Plano militar: Ejercito permanente, b. Dominio Territorial: Dominio Útil, c. Burocracia (176): otros poderes (177), d. Poder Real (177): Soberanía, e. Economía capitalista y monetaria: Tributo f. Centralización.

Jean Bodin y la Soberanía en el Estado Moderno (177)

1. "Los seis libros de la Reública" [1576]

2. Gobierno del Estado: Definición (178)

2.1 Recto gobierno (178).
2.2 Elementos (178): a. Familia, b. Lo que es común (179), c. Soberanía = Poder Soberano: 1. Perpetuo (179) 2. Absoluto (180): Exento de las leyes (180) - Distinciones: 
2.a Leyes que atañen al Reino y al Estado (81), 2.b Leyes Civiles [Contratos (181): Hechos por él (181) - Contrato de sus predecesores (182)], y 2.c Derecho de Gentes [Cap. IX].
Atributos del Príncipe Soberano (183):Con el propósito de reconocer a quien se atribuye la calidad de Soberano, es necesario conocerlos ... Atributos (183): a. Potestad de dar leyes (183), b. Declarar la guerra o negociar la Paz (184), c. Nombrar oficiales principales, d. Apelación: Poder de conceder la gracia, e. Dar Poder a la Moneda (184)

Thomas Hobbes y su concepción de la Soberanía (184)

1. Claves del Estado Monarquico S.XVII (184)

2. Leviathán (185): 

2.1 Definición (185) 
2.2 Pactos múltiples (185)
2.2.1 Derivaciones: a. Imposibilidad de formar un nuevo pacto (185), b. Ningún súbdito puede ser liberado del pacto, c. Mayoría y minorías (186), d. No se puede acudir a la Justicia por las acciones de los Soberanos, e. El Soberano no puede ser muerto o castigado por los súbditos, f. Juez, g. Hace la Ley.

La Monarquía como mejor forma de gobierno para Bodin y Hobbes (186)

1. Autores: Bodin - Hobbes:

1.1 República: a. Monarquía, b. Aristocracia, c. Democracia.
1.2 Monarquía

2. Autores: 

2.1 Bodin - Monarquía (187): a. Mejor forma de gobierno (187): inconvenientes (187), b. Soberanía (187), c. Forma de República mas segura (188), d. Exclusiva del Hombre (188), e. Monarquía Real (188): Alocución final (188-189).

2.2 Hobbes (189)
2.2.1 Virtudes de la Democracia (189): a. Asambleas (189) y b. Sucesión (189)

[=>] Soberanía del Pueblo (193): Revolución Francesa [<=]

=> 1. Idea sobre la Soberanía => Rousseau y sus escritos sobre el Soberano (190)

1.1 El Contrato Social (190): a. Problema fundamental, b. Contrato, y c. Consecuencias: Fundamentos (190): 1. Gobierno INALIENABLE (190), 2. Voluntad General [VG] INDIVISIBLE (190-191), 3. INFALIBILIDAD de la VG (191), 4. INDESTRUCTIBILIDAD de la VG (191), 5. VG es EXPRESIÓN DE LA VOLUNTAD DE LA MAYORÍA (191): Ideas generales (192): 5.a Unanimidad de la opinión predominante, 5.b Reducción diferencia prescrita en la proporción de opiniones.

<= 2 Se haga realidad <= Obras fundamentales: Ensayos sobre los privilegios / ¿Que es el Tercer Estado? (193) <= Sieyes y el Tercer Estado (193)

2.1 Tercer Estado (193)
2.1.1 Preguntas (193)
2.1.2 Peticiones
2.1.3 Principios (194):

a. Manera de terminar con la disputa acerca de una constitución

b. Épocas que se distinguen en las sociedades políticas (194):1° época: Voluntades individuales, 2° Época: Voluntad común: Gobierno por procuración, 3° época: Voluntad común representativa (195): Caracteres (195).

c. Principios sobre los que el Tercer Estado debe levantar su lugar legítimo (195): 1. Comisionado = representante del Poder Nacional (195), 2. Tercer Estado = Constituir la Asamblea Nacional (195), 3. Solo los miembros no privilegiados son susceptibles de ser electores y Diputados a la Asamblea General (195)

Teorías que limitan  la Soberanía (196): Poder Soberano (196)

1. Descripción de los atributos (183-196)

2. Caracteres (198)

2.1 Ilimitabilidad (198) - Garner (196) [crisis (198)]: Limitaciones a la Soberanía - Sanchez Agesta (196): 

a. Proclamación por el derecho natural de los derechos de la personalidad individual como limite al Poder del Estado (196): 1. Locke - Rousseau (196), 2. Clemente Ros (197)

b. El Estado posee un orden jurídico que niega la existencia de un poder absoluto e ilimitado del Estado (197): George Jellinek

2.2 Indivisibilidad (198) - Calhoun [quiebra (198)]: Doctrinas pluralistas - vertientes (198):

a. Pluralismo Federal (199) - Teoría de la Soberanía dual (199): 1. Baker y Friedelbaum (199), 2. Crítica (199): 2.a John Calhoun (199) y 2.b La Soberanía reside total y exclusivamente en el Estado Federal: Jelllinek (200) - Gierke (201).

b. Pluralismo propio e interno (200): Harold Lasky (200).

La Teoría negatoria de la Soberanía (200): León Duguit (200)

1. Terminología

2. Soberanía como Voluntad (201)

3. Titular de la Soberanía (201): Historia de las Ideas Políticas (202): a. Derecho Divino Sobrenatural (202), b. Derecho Divino Providencial (202).

4. Principales argumentos (200): a. Soberanía Nacional (202), b. Libertad individual (203), c. Concepto solidario de la libertad (204).

Bibliografía Zimerman, Hector J., Curso de Derecho Político, ed. del Autor, Corrientes, 2008.

Poder

Zimerman, 2008: Capitulo IV, pp. 153-168

El Concepto de Poder (153)

1. Dificultades en su definición (153)

1.1 Poder: Bertrand de Jouvenel: Carece de términos de significado unívoco ---- Problema: Distinguir entre conceptos diversos relativos al mismo fenómeno.
1.2 Poder Político: Capurro Martinez: El problema del poder se da en la convivencia social.

2. Descripción del Poder (153)

2.1 Poder = Energía, potencia que pretende el control de otros hombres por parte de quien lo ejerce.
2.2 Poder = Probabilidad:
2.2.1 Max Weber: a. Conceptos: 1.Poder (153), 2. dominación (154), y 3. disciplina (154); b. La Política: (154-155).2.2.2 Deutsch: a. Probabilidad = Control de la conducta humana = hábitos de obediencia + coacción (154); b. Distinción: 1. dominación = fuerza desnuda, y 2. obediencia = proceso político.
3. Relación de mando -obediencia (155)
3.1 Bertrand de Jouvenel.
3.2 Duverger: Duguit: a. Gobernantes, y b. Gobernados.
3.2 Dificultades: a. Teoría democrática de los Estados contemporáneos, y b. Evolución del Poder: 1. poder inmediato (155), 2. poder personalizado (156), y 3. poder institucionalizado (156).

Necesidad del Poder (156)

1. Concepto de poder
1.1 Definiciones: a. Dificultades y aptitudes, 2. Supremacía y jerarquía, y 3. Relación de mando y obediencia.

2. Justificación del Poder: Georges Burdeau (156)

2.1 Sociedad:
a. Creencia (157): Orden socialmente deseable [= Orden Social Futuro],
b. Representación (157): Idea que concibe el grupo en relación > Normas [=Reglas Sociales = Deseo, Aspiración] > Regulan > Relaciones existentes [Relaciones sociales,culturales, religiosas, políticas (157)] > Poder [Encarnado en un grupo o en una persona (157)] > Eleva  > Norma jurídica > Hace posible [Regula eficazmente] > Orden socialmente deseable > [que] Representa la idea > [del] Poder [sobre ese Orden socialmente deseable].
2.2 Derecho Concreto (157): a. Establece, b. Normas deseables, [que permite] c. Contar con un sistema regulatorio de la convivencia.
2.2.1 Normas de pleno positivismo (158): a. Norma la convivencia: establece penas, y b. Consecuencia jurídica de un Orden Social al que los individuos aspiran
Poder Preestatal y Poder Institucionalizado (158)

1. Pre-estatal: Formas (Burdeau): 

a. Poder anónimo (158) ----- Creencias, suposiciones o de costumbres
b. Poder personalizado (158-159) ---- Jefe                                                         

2. Poder Institucionalizado (159) ---- Poder que trasciende las voluntades individuales = Estado [= GARANTIA ----- Jefe ---- > No oponga sus interés personales a la representación del orden social deseable elaborado por los integrantes de la comunidad (159)]

Elementos distintivos del Poder (160): Fenómeno:

1. Biológico (Duverger): a. Monos (160): Kingsley Davis, y b. Gallos: Duverger

2. Fuerza o coacción: a. Coacción # energía física, b. Formas primarias (160): Friedrich: 1. física (160-161): Trotsky - Weber, 2. económica: Marx, y 3. psíquica: Propaganda (161-162)

3. Otros fenómenos y formas de coacción (161): a. Presión social, y b. Encuadramiento colectivo.

La legitimidad y el consenso (163)

1. Importancia de la distinción: El Poder  = creencia o representación: " El poder existe en la medida en que lo internalizamos y creemos en el"  

2. Noción:
2.1 Consenso: Sociología y Política.
2.2 Legitimidad: "gira alrededor del DERECHO o TITULO por el cual el gobernante se halla investido del mando" (163).
2.2.1 Tipos Puros de Dominación (Max Weber): "Sirven de fundamento a los títulos del mando" (163): a. Tradicional, b. Carismático, y c. Racional.
Legitimidad, legalidad, consenso y disenso (164)

1. Legitimidad (164) 
1.1 Eficacia (164 y 166): a. Carácter y significado (166), b. Analisis de la estabilidad de las Instituciones (Lipset).
 1.2 Noción sociológica y contingente (Duverger) (164) 
 1.3 Kriele (164): a. Soberanía = utilización de la fuerza por el poder estatal (165), y b. Legitimidad = su justificación.
 1.4 Santo Tomas de Aquino (165)  Legitimidad: a. de origen, y b. de ejercicio.
2. Legalidad (165).
2.1 Botana.
2.2 Conversión del Poder de Hecho en Poder de Derecho
3. Consenso: "consentimiento popular acerca de las estructuras del poder y el desempeño de las mismas en una sociedad" (166).
3.1 Métodos operativos: a. Opinión pública, y b. Sufragio masivo.

Bibliografía Zimerman, Hector J., Curso de Derecho Político, ed. del Autor, Corrientes, 2008.

Elementos esenciales del Estado - Población y Territorio

Zimerman, 2008: Capitulo III, pp. 97-151

Elementos esenciales del Estado (97):

1. Vocablo Estado (97)

1.1 La expresión en otros idiomas
1.2 Derecho Romano
1.3 Renacimiento Modernidad: a. Estamentos sociales, y b. Maquiavelo

2. Elementos (97)

2.1 Esenciales: a. Territorio, b. Población y c. Poder o Gobierno
2.2 Modales: a. Soberanía, y b. Derecho

A) La Población (98)

1. Población (98)
1.1 Estudio: a. Forma estática (98): Teoría General del Estado b. [Forma dinámica] Transformación de la Comunidad (98).
1.2 Concepto: "conjunto de habitantes que conviven en un territorio determinado sometido a un poder organizado" (98) = Elemento básico del Estado: a. Necesidad de ligar el nucleo humano al marco territorial, b. Incidencia del conglomerado en/sobre el poder (98).
1.3 Diversidad de estructuras internas (raza, religión, sexo, edad, nivel ocupacional, residencia, etc. p.98): a. Interactuan, b. Provocan conflictos y c. Ciencias que la estudian

2. Población y Teoría General del Estado (99)

2.1 George Jellinek (99). Función: Sujeto del Poder Público (aspecto subjetivo) = Posiciones: Status de su personalidad:  a. Obligado a hacer lo que el Derecho Ordena, b. Protección que el derecho brinda a los intereses individuales, c. Participa en la formación de la Voluntad Electoral.

2. 2 Hermann Heller (100). Diferencia Pueblo como formación: a. Natural: Características de orden biológico = antropología, y b. Cultural: Nación.

2.3 Hans Kelsen: Orden coactivo normativo de la conducta humana: ESTADO [Elementos (100)] =
2.3.1 Sistema de normas cuyo contenido esencial es la conducta humana (100): Validez: (a) Espacial = Territorio, y (b) Temporal.  
2.3. 2 Campo humano donde se proyecta el orden jurídico = Población: Formas: (1) Sometido a normas, (2) Participa en su creación, (3) Se encuentra libre frente a la misma
3. [Demografía]

3.1 Dinámica Poblacional (101): Procesos demográficos básicos:
3.1.1 Fertilidad (103): a. Tasa de natalidad (103), b. Tasa de fecundidad general (103), y c. Tasa bruta de reproducción o reemplazo (102). 
3.1.2 Natalidad: a. Tasa de mortalidad general (102), b. Tasa de supervivencia (102), y c. Esperanza de vida al nacer (EVN).
3.2 Migraciones (104): El caso Argentino (105).

4. Planificación familiar (108)

4.1 El reconocimiento internacional (109)
4.2 Planificación familiar y política gubernamental (110)
4.3 Planificación y recursos (111): R. Malthus

5. Demología (115)

5.1 La Raza (115): a. Alemania Nazi (118), y b. Sudáfrica (123)

6. Población y Nación (126)

6.1 Historia del concepto de Nación (127): a. El caso histórico de Italia (129), y b. Las minorías nacionales en el Tratado de Versailles (131)
6.2  La Política de expansión de Alemania (131)

B) El Territorio (133)

1. Política: Marcos

1.1 [Marco dinámico] Comunidad Humana = Población (133) 
1.1.1 Sociedades no asentadas = Pueblos nómades: Carácter trashumante dentro de un marco geográfico específico
1.2 Marco fijo = Territorio (133): Espacio físico fijo.

2. Puntos de vista (133):

2.1 Natural = Marco geográfico: Teorías (134):
2.1.1 Teoría de los climas (134): 1. Antigüedad: a. Herodoto, y b. Aristoteles; 2. Jen Bodin (138): L.V,C.1; 3. Montesquieu: XV (135), XVII (136), XVIII (137).
2.1.2 Geopolítica (140): Denominación : Instituto para la Geopolítica de Munich: ciencia que trata de encontrar los lazos que unen los eventos políticos con la tierra y pretende señalarle a los Estados las directrices de la vida política, tomadas de un estudio geográfico-histórico de los hechos políticos, sociales y económicos, y de su relación (Zimerman, pp.140-141).
2.1.2.1 Antecedentes S. XVII (141).
2.1.2.2 Escuelas: a. Inglesa (141): Heartland theory: Halford Mackinder; b. Francia: Vidal de la Blanche; c. Alemania: Federico Ratzel (141): 1. Adolf Hitler (192); 2. Rudolf Kjelln: NS (145) - Karl Haushofer; d. Estados Unidos (146): Teorías: 1. Poder Naval: A.T. Maham y 2. Heartland theory: J.S. Pykmam (147). 
2.1.2.3 Visión actualizada (147).
2.2 Jurídico [Mirada Jurídica]: El Territorio y sus aspectos jurídicos (150):
2.2.1 Doctrinas (150): La relación jurídica existente entre el Estado y su territorio varia según el concepto que se tenga del Estado
2.2.1.1 Relacionan la Propiedad del Estado [=sujeto de derechos y obligaciones] con la propiedad privada: (2) de la propiedad (150).
2.2.1.2 Quienes como Kelsen asimilan Estado y Derecho: la división es ficticia = el Territorio es el ámbito de validez del ordenamiento jurídico (150): (4) el criterio de Kelsen (151).
2.2.1.3 Recurren a la teoría del dominio: la relación no se identifica con la propiedad privada = concepción especial de dominio de territorio del Estado: (1) del dominio eminente (150).
2.2.1.4 De soberanía territorial o Imperio: Jellinek (151): 
2.2.1.4.1 Relación jurídica - Formas (151): a. Negativa, y b. Positiva.
2.2.1.4.2 Respecto de las propiedades del Estado: a. Territorio como sujeto, y b. Territorio como objeto.
2.2.2 Discusiones (151):
2.2.2.1 Prolongaciones jurídicas.2.2.2.2 Excepcionalidad en la aplicación de la norma: extra-territorialidad (151)
C) El Poder (Cap. IV, pp.153-168)

Bibliografía Zimerman, Hector J., Curso de Derecho Político, ed. del Autor, Corrientes, 2008.